Alumni FEN Marcela Bravo: “La inteligencia artificial no es un desafío tecnológico, es un desafío de liderazgo”
Cada viernes, el programa Más que Números en radio Infinita dedica su espacio Generación FEN a destacar a egresados y egresadas de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile. En esta edición, la invitada fue Marcela Bravo Puldain, ingeniera comercial, directora de empresas, integrante del Consejo Consultivo Empresarial de la facultad y referente en sostenibilidad y liderazgo organizacional.
Con una trayectoria de más de 25 años en el mundo corporativo, Bravo ha ocupado roles clave en áreas de comunicaciones, asuntos corporativos y sostenibilidad en compañías como ACHS, BCI, Aguas Andinas, Telefónica Chile y VTR. Además, lideró durante más de siete años ACCIÓN Empresas, impulsando la agenda ESG en el país. Hoy integra directorios como Arauco, Consalud y la Comunidad de Organizaciones Solidarias, y participa activamente en espacios académicos y públicos vinculados al desarrollo empresarial.
En la conversación, el foco estuvo en cómo la inteligencia artificial está transformando las organizaciones. Pero lejos de centrarse en lo tecnológico, Bravo fue clara en su diagnóstico: “Para maximizar el potencial de la inteligencia artificial, esto no es tecnológico, es organizacional”.
Según explicó, muchas empresas aún están en una etapa inicial, utilizando estas herramientas para mejorar tareas específicas o aumentar la productividad individual. Sin embargo, el verdadero cambio ocurre cuando la IA se integra en los procesos y, posteriormente, en los modelos de negocio.
“Las organizaciones que están más avanzadas son las que pasan de iniciativas aisladas a integrarla en toda la empresa”, señaló, destacando que este proceso implica repensar cómo se toman decisiones y cómo se distribuyen las responsabilidades dentro de las compañías.
En ese contexto, el liderazgo juega un rol central. Para Bravo, los líderes hoy deben ser capaces de adaptarse a un entorno en constante cambio, donde no existen respuestas definitivas y el aprendizaje es continuo.
“Son líderes que inspiran, que alinean, que no pierden el propósito y que están centrados en las personas”, afirmó.
La transformación, sin embargo, no está exenta de desafíos. Uno de los principales riesgos que advierte es el aumento de las desigualdades si no se acompaña este proceso con capacitación adecuada.
“Las empresas pueden hacer mucho en formar a sus trabajadores. Si no, el riesgo es que quede mucha gente atrás”, sostuvo, enfatizando la necesidad de impulsar el aprendizaje continuo y la adaptación de habilidades.
En esa línea, destacó que la automatización de tareas abre también una oportunidad para fortalecer competencias humanas como el pensamiento crítico, la escucha activa y la capacidad de adaptación, cada vez más valoradas en el mundo laboral.
Finalmente, Bravo planteó que este proceso debe entenderse en un contexto más amplio, donde el desarrollo empresarial esté conectado con el bienestar social.
“No sirve tener empresas exitosas en sociedades fracasadas”, reflexionó, subrayando que la tecnología debe estar al servicio de las personas y del propósito de las organizaciones.
Así, en un escenario marcado por la irrupción de la inteligencia artificial, su mensaje apunta a un cambio más profundo: no basta con adoptar nuevas herramientas, sino que es necesario transformar la cultura, el liderazgo y la forma en que las empresas entienden su rol en la sociedad.
