Alumni FEN Yael Senerman: “La sociedad civil cumple un rol esencial en generar capacidades y oportunidades”
Cada viernes, el programa Más que Números en radio Infinita dedica su espacio Generación FEN a destacar a egresados y egresadas de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile. En esta edición, la invitada fue Yael Senerman, economista FEN (generación 1996), directora ejecutiva de Fundación Olivo y recientemente reconocida como una de las 100 Mujeres Líderes 2025 por El Mercurio y Mujeres Empresarias, por su trabajo articulando iniciativas de impacto social entre la sociedad civil, el sector público y las empresas.
Desde hace seis años, Senerman lidera Olivo, una fundación filantrópica de “segundo piso”, cuyo foco no está en la atención directa de beneficiarios, sino en fortalecer a organizaciones sociales que trabajan en los territorios. “Nosotros no trabajamos directamente con beneficiarios, sino que apoyamos, articulamos, conectamos y financiamos a organizaciones de la sociedad civil que sí lo hacen”, explicó.
En ese marco, subrayó el valor y la diversidad del ecosistema social en Chile: “Se sabe poco, pero en Chile existen entre cuatro mil y cinco mil organizaciones de la sociedad civil. Muchas son pequeñas, poco visibles, pero trabajan en los temas más variados y complejos. Ahí hay un capital social enorme”. A su juicio, el principal activo de este sector es la confianza, la que se ha visto tensionada tras recientes controversias públicas: “El mayor golpe fue a la confianza, y la sociedad civil trabaja precisamente en base a ella”.
Senerman destacó que la filantropía ha evolucionado más allá del financiamiento. “Tradicionalmente estaba muy centrada en lo financiero, pero hoy entendemos que muchas organizaciones hacen un trabajo increíble, pero no siempre tienen las capacidades de gestión, evaluación, comunicación o redes. Ahí es donde queremos aportar”, señaló. Bajo esa lógica, Olivo impulsa convocatorias de largo plazo, como Ciclo Vivo, enfocada en educación, y Semillero, orientada a innovación social en el norte del país.
Consultada por la relación entre el Estado y la sociedad civil, fue enfática en destacar su complementariedad: “Nosotros trabajamos muchísimo con el Estado y no vemos competencia, sino complementariedad. La sociedad civil puede innovar, probar y equivocarse en horizontes largos, algo que muchas veces el sector público no puede hacer por sus propios tiempos”. En ese sentido, enfatizó que las fundaciones tienen la responsabilidad de generar evidencia que luego pueda escalarse a políticas públicas.
Respecto a su formación en la FEN, Senerman reconoció un sello que ha marcado toda su trayectoria. “Hay dos cosas que agradezco profundamente de la FEN. La primera es que la economía se enseña muy temprano, lo que abre la puerta a temas de políticas públicas y sociales. Y lo segundo es que tuve profesores que me enseñaron a pensar, a razonar, más allá de las fórmulas”, recordó, mencionando experiencias académicas que reforzaron el pensamiento crítico como eje central de su formación.
Finalmente, reflexionó sobre la falsa dicotomía entre impacto social y rentabilidad económica: “Durante mucho tiempo se separó el impacto social de la rentabilidad económica, y nosotros estamos convencidos de que no es así. Desde la ingeniería comercial y la economía se puede y se debe fortalecer a quienes trabajan por resultados sociales. Ese es el aporte que buscamos hacer desde Olivo”.
